martes, 14 de enero de 2014

LA EXPLOSIÓN DEL AMOR




Dedicado a Andy pandy.



Este escrito también está dedicado a todas esas personas que deciden casarse, que deciden estar cerquita de la otra persona en las buenas y en las malas... que deciden el "todo" de una persona... no he dado ese paso pero admiro a las personas que lo dan con consciencia y madurez, sabiendo que a cambio obtendrán un choque con cosas difíciles pero también mucha brillantina... en fin... felicidades a los casados y comenzamos a leer.



Díganme si no han dicho esta frase “Es que no quiero salir lastimad@” o si han escuchado esta de la boca de alguien “No te quiero lastimar”. (La próxima vez que les digan eso o que digan eso contéstenles: ya quisieras tener la oportunidad de que yo te rompiera el corazón, y salgan corriendo.)

Jaja, no se crean, yo lo sé, nadie quiere salir apachurrado en el amor… pero ¿Es acaso inminente el dolor cuando se trata de amar?

Tengo una compañera de depa que amo con todo mi corazón (hola andyyyyy!)… mi prima, me acuerdo que antes de decidir juntarnos pensamos mucho si no iba a afectar a nuestra amistad el hecho de vivir juntas, si íbamos a pelearnos o algo así. Lo único que puedo decirles es que desde que vive conmigo mi vida es mucho más feliz. Mucho.

En el amor pasa igual… obviamente alguna vez yo le voy a romper una blusa sin querer o ella algún día esté nefasteada de algún sonido que hago al comer o ¡lo que sea! Tal vez un día yo esté de genio y ella no o al revés y al llegar a vernos no coincidamos en el mismo humor… pero como digo siempre, elijo estar así de pegada a ella porque así me gusta.

Igual con la pareja, eso de que quiero ser tu amigo para no lastimarte viene del verbo no me gustas tanto y lo más probable es que sí disfrute darte unos besos pero después quiera salir corriendo de tu vida. Así que, próxima vez que digas la frase “no quiero salir lastimada” piensa que mientras más estén juntos dos cuerpos más probabilidades tienen de chocar, lo dice la física. Pero depende de la madurez de la pareja poder solucionar los golpes de la vida. La clave es tener el compromiso firme de que una unión de dos almas va a sacar chispas de todo tipo.

Por otro lado “Nunca te lastimaría” viene del verbo probablemente lo haré pero nunca será mi intención. En el amor, de una manera indireta y sin querer, siempre vamos a lastimarnos, pero, en vez de pensar en eso piensa en el nivel tan profundo de cercanía que puedes tener con alguien y que sea más el amor que se intercambia que las blusas que se rompen…

Elige estar cerca de alguien que no tenga miedo a acercarse… porque acercarse es de valientes, al estar juntito a alguien dejas que vea tus heridas más ocultas, que esculque tu clóset espiritual y encuentre unos defectos que te avergüenzan o que acabe por conocer cosas que ni tú conocías de ti… pero sólo quien sea lo suficientemente valiente para vivir este reto es quien merece conocer también el lado bueno… la magia que hay en ti… y si la persona es lo suficientemente lista para amar, tratará con la vulnerabilidad que necesitas las heridas que te asustan…

No hay más, yo quiero eso en mi vida. Sé que en el mundo funcionan parejas que se unen nada más hasta donde tienen la madurez de estar unidas para que a esa distancia ambos seres se vean perfectos y que no se peleen porque la distancia psicológica que están unidos no da para pleitos… yo quiero todo el paquete completo. #YoQuieroTodo

Si estás de acuerdo con esta teoría (que como siempre se vale tener otra opinión, es sólo la mía) la próxima vez que digas “No quiero salir herida o herido” cámbialo por un “Vale la pena acercarse a esa persona sin saber qué tipo de consecuencias me encontraré en el camino…” Abre tu corazón para ver bien y como dicen los comerciales “no se deje llevar por las imitaciones” tú eres responsable de con quien te acercas… no es cupido. (Y lo dice la presidenta del club "matemos a cupido", no es cierto, me gusta bromear con eso, pero al final de cuentas sé que soy la única responsable de mi vida amorosa...)

¿Qué hacer para elegir bien? La herramienta más poderosa es el amor a uno mismo, si te quieres lo suficiente no permitirás que alguien así como así se acerque y te desordene tus cajones espirituales… te robe energía o algo así… no señor, sabrás dar amor pero también sabrás recibir porque muchas veces nos sentimos amadas o amados cuando nos necesitan y se nos olvida que el amor tiene que ir y venir… como las olas del mar… pero si tienes el amor propio suficiente, sabrás encontrar esa medida, sabrás ver más allá que una cara o un cuerpo bonito… sabrás elegir a esa alma con la que en ese momento, chocar sea lo mejor que te ha pasado…

Listo ya lo dije… disfruta tu choque… acepta todo lo que viene y si en el andar ves que no te conviene: agarra tu lonchera con brillitos rosas y salte del salón.






Oigan ahora que estoy publicando aquí para que tengan todo ordenado en el blog (a veces me piden textos que subí a Facebook y no logro encontrarlos) de todas formas no dejen de escribir sus comentarios, por aquí me llegan a mi mail y los leo con calma, o en Facebook... y si les gustó el texto, me ayudarían mucho compartiéndolo con alguien que crean que también le va a gustar... de hecho, así es como he tenido más lectores, gracias a ustedes que me recomiendan. Un beso.



lunes, 13 de enero de 2014

CADA VEZ QUE ME PONGA DE PIE


Desesperada caí rodillas al suelo. Era una pérdida de control sobre mi capacidad de estar de pie y sintiendo que no podía caer más empecé a llorar. ¿Qué es en sí lo que nos saca de nuestras casillas cuando estamos ante una crisis? 

Dicen que los problemas se llaman así porque tienen una solución, que si no la tuvieran no serían un problema. Veo a mi alrededor y cada quién se enreda en los propios y cada quién disfruta o sufre la agonía de resolverlos…

Yo decidí caer al suelo, recordar que soy vulnerable al ver agua saliendo de mis ojos y entender que lo importante de estar en el suelo es saber que es momentáneo, que yo nací para estar corriendo por todas partes.

Las situaciones que nos derrumban o golpean muchas veces nos recuerdan nuestra fragilidad y en ella encontramos la humildad que a veces nos hace falta.

Al menos, la poca humildad que corre por mis venas fue producto de esos sensibles momentos. Y en honor a la lección aprendida tomo las fuerzas para ponerme de pie y avanzo sin olvidar de dónde vengo y a donde más o menos voy…

No importa cuántas veces caigamos a comparación con la importancia de seguir viviendo… y sería una mala lección tener miedo a caminar por recordar que hemos caído, el verdadero mensaje de la caída siempre será que no importa lo duro del golpe, siempre podemos levantarnos. El miedo es una niñera floja que prefiere que no salgamos a jugar para no andarnos cuidando para todos lados.

No será la primera ni la última que me caiga desesperada de rodillas al suelo en una pérdida del equilibrio… como tampoco será la primera o la última vez que me ponga de pie.









jueves, 9 de enero de 2014

LAS MEJORES FRASES DEL 2013

Tomadas de aquí, de allá y de acuyá... (¿Así se escribe acuyá?) 

¿Cuáles son tus favoritas?