jueves, 9 de enero de 2014
RECONOCER LO QUE VERDADERAMENTE IMPORTA
Este escrito es dedicado para aquellas personas que permanecen en el
mundo donde tenemos la capacidad de reconocer lo que verdaderamente importa, a
todas esas personas que busco para que me ayuden a permanecer ahí, a todos esos
sabios de mi alrededor que me han enseñado que ese mundo existe, que la rutina
a veces nos hace olvidarnos de qué queríamos porque empezamos a caminar y la
gente y la presión nos empuja y se nos olvida eso, lo que verdaderamente
importa. Gracias a los que me han ayudado a ver que existe ese mundo y
felicidades a los que permanecen en él en las buenas y en las malas…
Ayer lo dije, se necesita mucha actitud para recibir los
regalos de la vida… hoy pienso que si se necesita mucha actitud para recibir
algo bueno e increíble… se necesita el doble de actitud para la adversidad. Hay
una frase de Jesús que dijo “¿Si sólo aman a los que los aman qué tiene de
extraordinario?” Igual con los buenos y malos momentos, si sólo amamos los
buenos entonces condicionamos a que sólo amamos la vida cuando nos trata bien.
Hay que amarla siempre.
Por razones personales ayer tuve un día de los que necesitas
el doble de actitud. (O el triple). No se puede escupir al cielo sólo porque
algo no está saliendo como tú quieres. Eso lo sé, ya no soy una adolescente
berrinchuda que se hace la víctima (bueno, no todo el tiempo).
Cuando pasan estos momentos, la vida de pronto nos conecta
con la sensibilidad porque ese suceso nos saca de la rutina y aunque sea un
“mal momento” nos hace conectarnos con lo que muchas veces olvidamos: El mundo
sensible donde tenemos la capacidad de reconocer lo que verdaderamente importa.
Vivimos en una constante rutina y generalmente nuestra mente
se concentra en ello, en vivir los días, en pasar de lunes a martes… pero si
una semana nos da gripa y estamos en cama pensamos “Gracias Dios mío por la salud, no había pensado en lo importante que
era”. Damos todo por sentado… pero cuando una situación nos pone en
desventaja a veces es cuando se nos abren los ojos para ver qué bonito es el
sol y el don tan grande que es estar vivos.
Incluso en mi vida como escritora profesional (me llamo así
desde finales de año porque me di cuenta que lo que sale del corazón no puede
ser novato), en fin, en mi vida como escritora profesional, he descubierto que
cuando estas situaciones pasan es cuando el artista encuentra esa inspiración
reveladora que buscó tanto tiempo. Es cierto, y no es que busque momentos
tristes para darme cuenta de lo que tengo pero es verdad que lo hago cuando
esto pasa.
Hoy, nostálgica como me desperté, entiendo que dentro de
todo lo que no entiendo hay una cosa que sí entiendo y muy bien: No estamos en
manos de alguien malo, de un universo que conspira en nuestra contra o del
malvado del cuento. Estamos en manos del mismo Dios, cosmos o naturaleza, que
decidió traernos a este mundo y en esas manos no existe otra cosa más que lo
mejor para nosotros.
Esto para mí hoy es un alivio. Porque no me importa que la
vida me empuje al mundo sensible donde tenemos la capacidad de reconocer lo que
verdaderamente importa, mi tarea principal es no olvidarme de ello cuando la
rutina toque nuevamente a mi puerta.
miércoles, 8 de enero de 2014
¡LLUVIA DE REGALOS!
Hace poco alguien me preguntó ¿Cómo le haces para siempre
levantarte de buenas? Me quedé pensando en eso días después...
Mis conclusiones al respecto son que en la vida, como lo
dije ayer, somos un 50% de actitud y 50% ayuda del cosmos… pero… de pronto, hay
veces que una buena noticia nos llena el otro 50% aunque amaneciéramos tristes
o de igual modo una buena actitud nos hace recibir una mala noticia con
filosofía…
Vivimos en el balance de lo que nos pasa y como tomamos lo
que nos pasa… a mí me emociona cuidar el 50% que me toca de actitud y disfrutar
el porcentaje extra que quiera darme la vida: Una bonita sorpresa, una buena
noticia…
Ayer por ejemplo, no sé qué me pasó y durante todo el día
que me levanté con contentismo. Las personas que me vieron lo saben hasta en la
junta que tuve me decían “¿Qué traes?” traía los mejores chistes y en la noche
que fui al súper resumo todo en : traía chispa.
¡Es más! Me sentía Mario Bross con estrellita... "ta ta ta tarata tarata ta ta ta..." Hay días así sin motivo, las estrellitas en el nintento aparecían de repente y bueno, hay que aprovecharlas...
Es que hay veces que también no sé por qué la actitud viene de que
el cosmos decidió dártela así como así porque la verdad no hubo ninguna buena
noticia ni nada. Pero, para recibir esa buena actitud se tienen que hacer tres
cosas (al menos en mi teoría):
1.- Dormir bien.
2.- Estar bañada y desayunar.
3.- Ponerte algo lindo de ropa, sentirte tú.
Casi nunca tengo contentismos el día que no me bañé o así o me muera de hambre…
se necesita estar listos para abrir los brazos a las cosas extras. Alguien mal
dormido probablemente ni vea el regalo que le cayó del cielo como lluvia de
regalos. Se estrelló entonces al lado de él y como no había ni tomado café no
se percató.
Hoy en la noche me desperté a las cuatro de la mañana y
pensé en todo esto y llegué a una conclusión:
“El éxito y la suerte pasan cuando la preparación y la
oportunidad se abrazan…”
Creo que lo escuché en la película de Little Black Book,
pero no era así textual. El chiste es que nosotros debemos estar preparados,
como esos futbolistas que calientan durante todo el partido y luego a veces ni
los meten. Tenemos que estar “porsi” porque sólo los que esperan ese “porsi”
están listos para cachar la lluvia de regalos. Nunca se sabe cuando saldremos de la banca...
Estar preparados para cuando la oportunidad se presente y
abrazarla es un esfuerzo de todos los días. Es más, piensa en alguien que crees
que todo le sale bien, que todo tiene, que en todo le va bien… que ves sus
fotos en instagram y dices “que padre vida”. (Me choca hacer comparaciones,
siempre uno debe de compararse con uno mismo pero bueno, sirve el ejemplo y
también es muy superficial juzgar la vida de alguien por sus fotos de instagram
pero quería poner el asunto en contexto…) ¿Ya tienen a esa persona en mente?
OK, yo les aseguro que a esa persona no siempre le va bien,
no siempre obtiene todo o que quiere a la primera y que, como se confundió ese
niño que me dice que por qué siempre amanezco contenta, no siempre se amanece
así. ¿Cuál es la clave? Prepararnos para la oportunidad y no dejar de intentar. (La actitud no debe de disminuir a medida de que no obtenemos lo que queremos... al contrario... si fuéramos un poquito más inteligentes nos daríamos cuenta de dos cosas:
1.- Cada vez estamos más cerca.
2.- A veces lo importante no es la meta sino el camino... (cuando llegas a la meta te das cuenta que el camino era el divertido...)
Yo hoy con dos o tres cositas les admito que no estaba del
mejor humor. La que me ayuda a limpiar mi casa se fue 20 días de vacaciones y
mi cuarto parece un campo minado y ya con eso me pongo de genio. Tuve un bad hair day y por tardarme en mejorar mi aspecto me tuve que desayunar mi licuado
en el coche… al salir el señor que me lava el coche me dijo que le debo dos
lavadas y era justo el dinero que tenía en mi cartera…
- - ¿Oiga y por qué dos?
- - Le lavé el cochecito gris que traía hace días…
Ese coche ni era mío, me lo
habían prestado porque al mío se le había ponchado la llanta… dejé mis
celulares arriba del carro y le pagué una lavada y le dije que luego la otra…
me subí al coche de genio… bueno, de geniecito.
No me había ni siquiera puesto
crema en la cara y esa es otra razón para no sentirme radiante… en eso, se
quiere salir un coche blanco de un estacionamiento random y ¡pum! Doy un frenón enojada. Y justo cuando
pensé que ni el cosmos y ni la oportunidad se habían cruzado a las ocho y media
de la mañana se deslizaron mis celulares por el espejo.
¡Dios! Pensé en todo lo que
pasaría si los hubiera perdido y no pude evitar el regalo que había aparecido a
mis ojos cuando por más que intentaba poner mi 50% no lo estaba logrando. El
que se había frenado se rió conmigo, le enseñé los celulares y le hablé pero no
podía oírme con los vidrios arriba pero entendía todo.
La vida es eso. Es abrazar la esperanza
de la oportunidad a toda costa y siempre estar lista. Alerta… y no hablo de
tener expectativas siempre, hablo de prepararnos para vivir un día increíble y hacer lo que está en nuestras manos - que es mucho - para lograrlo.
De pronto se usa esa filosofía de no crear expectativas de nada para que nada
nos defraude. (Con los galanes sirve esa teoría pero la vida no se compara ni tantito con eso). Yo incluso si un día me llega a “defraudar” prefiero haberme
preparado y estar triste porque no sucedió.
Como también se lo dije ayer a
una niña que quiero mucho y no les digo quien Palomilla es, aún en las
situaciones difíciles y las noches oscuras del alma que nos hacen sentir
vulnerables, pequeñas, llenas de miedo… aún en las pruebas más grandes de
nuestra existencia, aún ahí, se encuentran muchos secretos de la felicidad y regalos, al
menos en mi caso, si estoy de pie y sigo haciendo lo que amo que es escribir y conectarme
con ustedes, es porque pasé por el camino de la desesperanza y las ganas de no
existir, así se los digo de claro y al grano.
Pero, como le dije a otra persona
que es como mi “mamá espiritual”: Toda la fuerza y las herramientas que me
mantienen viva, feliz y radiante (como anuncio de shampoo o cereal para una
buena digestión) fueron encontradas en mis días de más profundo dolor… todas
esas pruebas probaron mi fortaleza y hoy me siento segura gracias a las pruebas
superadas que me hacen entender todo de forma más pura, más “neta”. Así que,
tengas hoy un día “bueno” o “no tan bueno” no olvides que el primer 50% está en
tus manos… ¿Ya desayunaste?
Y que la vida, por más “cruel” que a veces se ve… es absolutamente
divina y la mejor oportunidad que tienes hoy como ser humano. Abraza tu salud,
la poca o mucha que posees… tus seres queridos, aunque sea sólo uno, aunque
seas solo tú. Abraza lo que tienes, cuídalo y mira al cielo… te prometo que hay
regalos cayendo de él.
martes, 7 de enero de 2014
EL TAMAÑO REAL DE LOS PROBLEMAS
De la vida he aprendido la dimensión correcta e incorrecta
de los problemas… ya que pasan, cuando están sobre mí todos tienen el mismo
tamaño: gigantes.
Al ver lo que tienes que vencer como un gigante no hay más
que sentirte diminuta e incapacitada… ¿Es a caso que si viéramos los problemas
de su tamaño real pudiéramos vencerlos de mejor manera? O al menos enfrentarlos
sin zoom.
Sobrevaluar una situación, exagerarla, culparnos más de lo
que fue el pecado, asustarnos más de lo que vivimos y peor aún, agregarle betún
y tamaño a lo que fue con mentiras que hacemos en nuestra cabeza… ¿Cómo poder
dominar este mal hábito de exagerar lo que nos aflige? ¿Por qué es que nunca es
al revés?
Imagina un mundo donde la capacidad para ver los problemas
está en su ajuste real y las cosas se ven del tamaño que tienen que verse, o
mejor aún, se ven más pequeñas. Tal vez de este modo podríamos incluso reírnos
de la adversidad como lo haría un luchador al que lo ponen a luchar contra una
flácida lombriz.
Pero la realidad es que no sé por qué a veces nuestra mente
está preparada para ser negativa, para esperar lo peor, muchas veces es un
mecanismo de defensa que hemos aprendido y no lo niego yo utilizo esta
herramienta pero ¿Por qué no pensamos que somos más fuertes que la situación y
que podemos con ella y la venceremos? Tenemos miedo que al no vencerla salgamos
derrotados y sin embargo si pensamos que no la venceremos, si lo hacemos
salimos victoriosos.
¿Qué tiene de malo cantar victoria?
En la línea delgada entre ser soberbios y pensar que podemos
con todo y nada nos derrumba o ser positivos y pensar que siempre de algún modo
la vida nos ayudará con las herramientas que necesitamos en el camino es una
confusión que a veces me tiene un poco pensativa.
Pero creo, de algún modo, que prefiero ser la hormiga
atómica y creerme capaz de cualquier cosa que pensar que no podré con nada y
rendirme antes de iniciar la batalla.
Creo que una guerra se gana un 50% con actitud y otro 50%
con esfuerzos. Así que, en un mundo donde los problemas se convierten en retos
para madurar, deberíamos de agradecer siempre el sabe que todo lo que llega a
nosotros tiene el sabor del aprendizaje y nada de lo que nos pasa es ajeno a
nuestra capacidad de salir victoriosos.
Me basta inhalar y exhalar tres veces y profundamente para
volver a mi centro y no permitir que los nervios me traicionen y cambien de
tamaño lo que tengo enfrente. Y aferrarme a la teoría de que un problema no es
problema si no tiene solución.
Prefiero morir como una desesperanzada positiva que una
cobarde que jamás si quiera envainó su espada.
lunes, 6 de enero de 2014
2013 lo siento, perdón, te amo, gracias.
Este año para mí fue muy revelador, cada año que pasa digo que fue el mejor de mi vida y tengo que aceptar que lo mismo pienso de este y que probablemente el año que entra lo superaré, pero fue un gran año. Lo comencé llena de vida y planes y proyectos y algunos se me vinieron abajo y claro que lloré pero hoy río al entender - teniendo el panorama completo - que todo tuvo que ser así.
Hace mucho me contaron una historia que me encanta y que de cierta forma me la cuento a mí misma cuando no entiendo nada de la vida. Era una vez una niña pequeña sentada en el suelo que volteando hacia arriba, visualizaba a su mamá tejiendo en el aro su "punto de cruz". Pero aquella niña estaba un poco desesperada, de abajo veía puros nudos (he hecho alguna vez con mi mamá eso del aro y sí, abajo es donde uno tiene su "desmadre" y no se entiende nada).
Pasó el tiempo y la niña le dijo a su mamá que estaba confundida con lo que estaba haciendo. Ella la tomó de los brazos, la sentó en sus piernas y Voilá! Pudo ver unas hermosas flores que estaban tejidas en punto de cruz. Así la vida ¿no creen? De pronto cuando sólo tenemos unas piezas del rompecabezas nada nos parece claro, o justo, o bueno.
Este año aprendí eso... me tuve que hacer amiga de la paciencia y de aprender a ver lo que tengo y no lo que me falta o me quitaron a la par de tener que aferrarme a la sabiduría de que de todo se puede sacar frutos y que siendo siempre mi mejor amiga no hay consuelo, abrazo o cariño que me pueda hacer falta. Queriéndome a mí misma todo lo demás es ganancia.
Claro que para llegar a esta conclusión pasé de todo, comenzando por no creer en mí, pasando por el puente de culpar a Dios de mis desgracias y terminando en la desesperación, ansiedad y ganas de que algunos meses pasaran rápido y otros que se hubieran detenido para siempre.
Pero... ¿De dónde obtener sabiduría si no es de la experiencia? Ese fue mi premio, un poco de entendimiento que me trajo de nuevo la paz y me ayudó a dejar de voltear a ver a aquello que me angustiaba y comenzar a verme a mí, que era el enfoque que debí darle a las cosas desde el principio.
Conocí Europa, era algo que yo creía imposible. Abrí mi corazón al amor que era otra cosa que también encontraba difícil de hacer y de ambas cosas me llevé lo mejor que puede llevarse toda mujer: El sabor de los buenos recuerdos.
Este año rompí diferentes barreras de lo imposible, dejé que entrara la abundancia a mi vida y descubrí que a veces no es que no estemos listos para algo, es que no nos animamos a desearlo. Este año desee todo y todo llegó. Abrí los brazos y como siempre digo me fui como gorda en tobogán y a todo levanté la mano y me subí a todos los jueguitos como si fuera la Kermesse de los Xaverianos.
Creí que vendría un castigo después de tantas bendiciones y después me di cuenta que no pasaba nada si deseaba un poco más y me esforzaba por tener todas esas cosas que pensaba sólo le pasaba a la gente con suerte.
Yo quería ser una mujer más feliz, más intensa, más viva, más llena de amor, más
Despedirte de lo que saboreaste pero que debiste dejar ir es un proceso extraño que trae consigo nuevas cosas si es que decidimos regenerar la herida del adiós para no cerrarnos a lo que tanto queremos: amar. Aunque por otro lado si somos poquito inteligentes podemos pensar que ningún amor puede herirnos por el simple hecho de que no cuenta con la cualidad de la eternidad. No porque algo que se siente bonito no dura para siempre debe hacernos daño, es como una nieve que se acaba... no por eso no fue rica.
Y si somos todavía más inteligentes podremos notar que el aire entra siempre que abrimos la ventana, que si un ciclo termina otro comienza y que cada etapa, cualquiera, por más nostálgica que parezca, tiene su encanto... en pocas palabras, nunca hay algo mejor que el preciso presente.
Sipi, todo eso aprendí este año. Además de otras cosas que no les digo. Pero le doy gracias al 2013 por llenarse de tantas tintas y sobre todo, por darle un final feliz. Aunque más que final será el comienzo del capítulo uno de 365 aventuras más. Feliz año nuevo a todos y gracias por los que coincidieron conmigo en el 2013, nada sería igual si le cambiara el más minúsculo detallito... así tuvo que ser, con esos abrazos, con esas risas, con ese dolor, con ese no sé qué que me hace sentirme en este segundo: satisfecha y con el rompecabezas armado. Nada es mejor que este día... los quiero.
viernes, 18 de octubre de 2013
MI LIBROVERSARY
UN DÍA COMO HOY, hace 365, publiqué mi primer libro y estoy
acordándome hasta ahorita (me acorde un día antes y vi que dieron las doce y
sonreí solita pero hoy se me había olvidado)
Fue
uno de los mejores días de mi vida, acabé en la alberca y sentí que iba a
explotar de la felicidad y no manches, ¿No les ha pasado cuando ni las palabras
o la manera eufórica con la que dice las cosas le hace mérito a lo que sentiste
y quieres expresar?
Así
estoy… cuando no sé qué decir y se me sale la felicidad y el contentismo me
invade con mis amigas le hacemos así: añlskfjdañslfkjasñlfkjdsfñladkjfalñ
jajaja escribir sin sentido porque hay veces que se pierde el sentido cuando
tantos sentimientos salen a pasearse por unas fracciones de segundo que parecen
eternas…
De
lo que más me gustó el año pasado fue la carta que me dio mi papá, es la carta
más bonita que me han hecho en la vida, que ningún novio te podría escribir. Un
día les voy a compartir unas frases porque está hermosa… otra cosa que me gustó
fue cuando me subí a una tarimita para dar mi discurso… (había soñado con ese día
más que lo que sueña una mujer su boda) Entonces antes de hablar voltee a ver a
todos los que estaban ahí y pensé: Seguro así es el cielo, llegan por ti todas
las personas que quieres.
Puedo
enumerar mil y un cosas que me hicieron llorar y reír un día como hoy de hace
un año, pero lo más importante y lo que siempre va a quedarse en mi corazón año
con año, es que tengo una relación formal y seria con la vida, estamos
enamorados y nada ni nadie va a cambiar eso… nos hacemos muy felices y no hay nada
mejor en el mundo que “andar con la vida” es más romántico que cualquier libro
de Jane Austen.
En
fin, tenía que decirlo… los quiero. Que vengan muchos años más y que el contentismo
nos invada, los aliens qué. Espero que con esto que escribí me de a entender
que ni estas palabras son suficientes para expresar como me siento hoy, un año después,
reviviendo todos esos momentos que son parte de vivir.
lunes, 14 de octubre de 2013
¡UNA SORPRESA PARA TI Y PARA MÍ!
En este mes cumplo mi primer año de haber publicado mi primer libro "Lucía la de Flor" y con el corazón en la manita y casi chillando les quiero platicar un secreto:
¿Listos?
¡Estoy como loca! (no se han dado
cuenta porque lo he disimulado muy bien pero realmente me saca canas verdes ¡Y
MORADAS! ¡Y ROJAS!)… quería que estuviera todo para venderlo en navidad y creo
que todavía no se va a poder… el título, la portada, la edición, el capital,
los detalles, más detalles, volver a leerlo, la dedicatoria, el capital… ¡PERO
NO ME AGUANTABA LAS GANAS DE GRITARLO!
Yo
creo en el poder de los pensamientos y los buenos deseos, así que tal vez lo
estoy compartiendo porque siento una necesidad de que me manden buenas vibras y
deseos y se pueda hacer. Creo en él. Creo en mí y en mi libro y este fin de
semana que me la pasé releyéndolo de verdad y no es soberbia ni por presumir,
pero hay unas frases hermosas, unos párrafos que debería guardar para siempre y
dentro de esta niña asustada que a veces soy, sí hay seguridad plasmada en las
letras y me hace creer en ella como si no fuera yo.
Tengo
un nudo en la garganta de querer compartirles el camino que me llevó a
terminarlo, de qué se trata, con qué se come, jaja. Es impresionante el modo en
el que ahora veo las cosas, la calidad de calor que hay en mi alma y las ganas
de creer en mí que en mi primer libro no tuve.
Hoy,
después de muchos años, estoy segura de lo que soy, de lo que quiero y de lo
que hago. De lo que siento, de lo que no quiero, de lo que comparto y de lo que
no comparto. De lo que me mueve, de lo que me hace vibrar, de los besos que di
y de los que no he dado y voy a dar…
Más
hojas en mi historia se llenan en un segundo capítulo que quiere dar a luz como
embarazada pero sigue en mi pancita en su proceso de gestación y en todo este
embrollo ni nombre le he dado… y tampoco he escrito a quién se lo dedico pero sin
escribir la dedicatoria aún puedo decirles que en primera instancia, agradezco
a mis papás. A mi mamá que ya sabe que la tengo en un pedestal, pero a mi papá
también, soy Lucía la de Flor y Javier, y esa fuerza incansable que encuentro
en mi papá y he heredado, es la fuerza que me ha mantenido de pie cuando en
este año cuando ha sido uno de los años donde he tenido más miedo (por no decir
pánico en extremo) de haber “saltado un poco al mini estrellato de escribidora”
y darme a conocer, eso me causó mucho pánico que nadie se dio cuenta tampoco
pero fue algo difícil y diferente para mí…
La fuerza de mi papá también me
mantuvo de pie cuando tuve el corazón roto una tarde de lo menos esperada del mundo.
¿Por qué? Porque la fuerza de mi papá vive dentro de mí y es la que me hace
seguir adelante con esta pasión por compartirme. Así que los créditos son de él.
De
ahí en más agradezco a todos los que me leen en las mañanas, en las tardes, en
las noches… los que me leen en voz alta con alguien, las niñas que platican de
lo que escribí en cafecitos o mis amigas íntimas que me escuchan dos, tres,
cuatro horas sobre mis sueños y no se burlan. Tú sabes quién - todas mis amigas – eres. Ja, me
dieron ganas de llorar.
En
fin, no sabía si contarles pero ya lo dije. ¿Es malo contar un sueño cuando
todavía no está materializado? Yo me la juego a pensar que sus pensamientos
positivos hacia mí me harán completar mi tarea. Tal vez no en el tiempo que
imaginé, pero cuando haces todo y por ti no queda, el universo elige la fecha.
Estoy haciendo todo lo que está en mis manos y bolsillo. Jaja.
Tal
vez me falta la parte en la que tú lo supieras y te aventaras un deseo al
universo de que se le cumpla su caprichito a esta guera que no quiere dejar de
escribir.
Sin
más por el momento les agradezco el cariño que de antemano ya siento y con esta
alegría de no sentirme menos ante la abundancia (porque en el primer libro no
hice mas que sentirme chiquita e insegura ante el sueño, como si el sueño mismo
fuera más grande que yo) ahora les digo que estoy serena, segura y sobre todo,
de pie, gracias a la fuerza de mi papá, que mal que bien se quedó con diez
hijos para educar y lo hizo muy bien. ¡Gracias papá!
Aprendí
en este año a perderle el miedo a la abundancia, porque el universo quiere que
nos realicemos, que la pasemos bomba, que aunque esté volviéndome loca con todo
lo que un sueño conlleva, ESTOY HACIENDO ALGO POR LO QUE PODRÍA MORIR:
ESCRIBIR.
En
mi primer libro le declaré mi amor a la vida, en el segundo les digo que este
amor es para siempre.
No
tengo nombre, no tengo número exacto de páginas, no tengo la introducción o la
portada… pero está gestándose, como todo… cuando le pones todos los kilos… no
tarda, les aviso. GRACIAS.
Y
a mi libro le digo: lo siento, perdón, te amo, gracias… esperando que todo salga
como está destinado a salir.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
TOUS BY YOU
Siempre me han gustado las cosas personalizadas… una funda
del iphone que tenga que ver conmigo, una monita que se parezca a mí, una combinación
de colores específica que me gusta… que me llamen por mi nombre...
Que lo que uso
o los colores o como llame las cosas tengan un significado para mí. Que pueda expresarme
a través de lo que llevo conmigo, y ¿por qué no? De la moda también. ¿De eso se trata no? De divertirse con lo que a cada quién le guste.
Todos esos detalles me hacen ser
más yo, por ejemplo, hay veces que me compro unos zapatos porque digo “Es que si yo fuera zapatos sería esos” jajaja… ¡Me gusta encontrar algo de mí en las cosas!
Por eso y por ser embajadora de
la marca es que me uní al proyecto
Tous donde yo y mis lectoras podremos diseñar nuestra propia bolsa, a nuestro
gusto, tan loca como queramos. ¡Que padre!
¿Dónde? En Vogue Fashion´s Night Out en Andares,
dentro de la tienda Tous, ¡mañana! De 8:30 a 10:00pm.
Ya
quiero verlas para ver qué tan bien dibujan porque cada quién va a hacer la
suya y a la ganadora se la van a regalar tal cual la diseñaron.
¿Nos vemos ahí? Estaré en compañía de otra blogger hermosa y tipaza que también
es embajadora llamada Ana Sofía, les dejo el link de su post sobre esto para
que vean poquito más de qué se trata.
Un
beso y un abrazo de oso “dah” jaja.
Su
escritora.
Les paso el link de Ana Sofía ¿va?
¿LISTAS?
PD. MÁNDENME SU FOTO PARA HACER UN ÁLBUM DE TODOS LOS DISEÑOS DE MIS LECTORAS HERMOSAS, CHULAS Y ENCANTADORAS. ¿LES LATE? XOXO.
Así más o menos creo que va a ser y la dibujan... *ya estoy pensando en la mía.
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