jueves, 9 de enero de 2014

LAS MEJORES FRASES DEL 2013

Tomadas de aquí, de allá y de acuyá... (¿Así se escribe acuyá?) 

¿Cuáles son tus favoritas?














































RECONOCER LO QUE VERDADERAMENTE IMPORTA



Este escrito es dedicado para aquellas personas que permanecen en el mundo donde tenemos la capacidad de reconocer lo que verdaderamente importa, a todas esas personas que busco para que me ayuden a permanecer ahí, a todos esos sabios de mi alrededor que me han enseñado que ese mundo existe, que la rutina a veces nos hace olvidarnos de qué queríamos porque empezamos a caminar y la gente y la presión nos empuja y se nos olvida eso, lo que verdaderamente importa. Gracias a los que me han ayudado a ver que existe ese mundo y felicidades a los que permanecen en él en las buenas y en las malas…



Ayer lo dije, se necesita mucha actitud para recibir los regalos de la vida… hoy pienso que si se necesita mucha actitud para recibir algo bueno e increíble… se necesita el doble de actitud para la adversidad. Hay una frase de Jesús que dijo “¿Si sólo aman a los que los aman qué tiene de extraordinario?” Igual con los buenos y malos momentos, si sólo amamos los buenos entonces condicionamos a que sólo amamos la vida cuando nos trata bien. Hay que amarla siempre.

Por razones personales ayer tuve un día de los que necesitas el doble de actitud. (O el triple). No se puede escupir al cielo sólo porque algo no está saliendo como tú quieres. Eso lo sé, ya no soy una adolescente berrinchuda que se hace la víctima (bueno, no todo el tiempo).

Cuando pasan estos momentos, la vida de pronto nos conecta con la sensibilidad porque ese suceso nos saca de la rutina y aunque sea un “mal momento” nos hace conectarnos con lo que muchas veces olvidamos: El mundo sensible donde tenemos la capacidad de reconocer lo que verdaderamente importa.

Vivimos en una constante rutina y generalmente nuestra mente se concentra en ello, en vivir los días, en pasar de lunes a martes… pero si una semana nos da gripa y estamos en cama pensamos “Gracias Dios mío por la salud, no había pensado en lo importante que era”. Damos todo por sentado… pero cuando una situación nos pone en desventaja a veces es cuando se nos abren los ojos para ver qué bonito es el sol y el don tan grande que es estar vivos.

Incluso en mi vida como escritora profesional (me llamo así desde finales de año porque me di cuenta que lo que sale del corazón no puede ser novato), en fin, en mi vida como escritora profesional, he descubierto que cuando estas situaciones pasan es cuando el artista encuentra esa inspiración reveladora que buscó tanto tiempo. Es cierto, y no es que busque momentos tristes para darme cuenta de lo que tengo pero es verdad que lo hago cuando esto pasa.

Hoy, nostálgica como me desperté, entiendo que dentro de todo lo que no entiendo hay una cosa que sí entiendo y muy bien: No estamos en manos de alguien malo, de un universo que conspira en nuestra contra o del malvado del cuento. Estamos en manos del mismo Dios, cosmos o naturaleza, que decidió traernos a este mundo y en esas manos no existe otra cosa más que lo mejor para nosotros.

Esto para mí hoy es un alivio. Porque no me importa que la vida me empuje al mundo sensible donde tenemos la capacidad de reconocer lo que verdaderamente importa, mi tarea principal es no olvidarme de ello cuando la rutina toque nuevamente a mi puerta.


miércoles, 8 de enero de 2014

¡LLUVIA DE REGALOS!



Hace poco alguien me preguntó ¿Cómo le haces para siempre levantarte de buenas? Me quedé pensando en eso días después...

Mis conclusiones al respecto son que en la vida, como lo dije ayer, somos un 50% de actitud y 50% ayuda del cosmos… pero… de pronto, hay veces que una buena noticia nos llena el otro 50% aunque amaneciéramos tristes o de igual modo una buena actitud nos hace recibir una mala noticia con filosofía…

Vivimos en el balance de lo que nos pasa y como tomamos lo que nos pasa… a mí me emociona cuidar el 50% que me toca de actitud y disfrutar el porcentaje extra que quiera darme la vida: Una bonita sorpresa, una buena noticia…

Ayer por ejemplo, no sé qué me pasó y durante todo el día que me levanté con contentismo. Las personas que me vieron lo saben hasta en la junta que tuve me decían “¿Qué traes?” traía los mejores chistes y en la noche que fui al súper resumo todo en : traía chispa. 

¡Es más! Me sentía Mario Bross con estrellita... "ta ta ta tarata tarata ta ta ta..." Hay días así sin motivo, las estrellitas en el nintento aparecían de repente y bueno, hay que aprovecharlas...

Es que hay veces que también no sé por qué la actitud viene de que el cosmos decidió dártela así como así porque la verdad no hubo ninguna buena noticia ni nada. Pero, para recibir esa buena actitud se tienen que hacer tres cosas (al menos en mi teoría):

1.- Dormir bien.
2.- Estar bañada y desayunar.
3.- Ponerte algo lindo de ropa, sentirte tú.

Casi nunca tengo contentismos el día que no me bañé o así o me muera de hambre… se necesita estar listos para abrir los brazos a las cosas extras. Alguien mal dormido probablemente ni vea el regalo que le cayó del cielo como lluvia de regalos. Se estrelló entonces al lado de él y como no había ni tomado café no se percató.

Hoy en la noche me desperté a las cuatro de la mañana y pensé en todo esto y llegué a una conclusión:

“El éxito y la suerte pasan cuando la preparación y la oportunidad se abrazan…”

Creo que lo escuché en la película de Little Black Book, pero no era así textual. El chiste es que nosotros debemos estar preparados, como esos futbolistas que calientan durante todo el partido y luego a veces ni los meten. Tenemos que estar “porsi” porque sólo los que esperan ese “porsi” están listos para cachar la lluvia de regalos. Nunca se sabe cuando saldremos de la banca... 

Estar preparados para cuando la oportunidad se presente y abrazarla es un esfuerzo de todos los días. Es más, piensa en alguien que crees que todo le sale bien, que todo tiene, que en todo le va bien… que ves sus fotos en instagram y dices “que padre vida”. (Me choca hacer comparaciones, siempre uno debe de compararse con uno mismo pero bueno, sirve el ejemplo y también es muy superficial juzgar la vida de alguien por sus fotos de instagram pero quería poner el asunto en contexto…) ¿Ya tienen a esa persona en mente?

OK, yo les aseguro que a esa persona no siempre le va bien, no siempre obtiene todo o que quiere a la primera y que, como se confundió ese niño que me dice que por qué siempre amanezco contenta, no siempre se amanece así. ¿Cuál es la clave? Prepararnos para la oportunidad y no dejar de intentar. (La actitud no debe de disminuir a medida de que no obtenemos lo que queremos... al contrario... si fuéramos un poquito más inteligentes nos daríamos cuenta de dos cosas:

1.- Cada vez estamos más cerca.
2.- A veces lo importante no es la meta sino el camino... (cuando llegas a la meta te das cuenta que el camino era el divertido...)

Yo hoy con dos o tres cositas les admito que no estaba del mejor humor. La que me ayuda a limpiar mi casa se fue 20 días de vacaciones y mi cuarto parece un campo minado y ya con eso me pongo de genio. Tuve un bad hair day y por tardarme en mejorar mi aspecto me tuve que desayunar mi licuado en el coche… al salir el señor que me lava el coche me dijo que le debo dos lavadas y era justo el dinero que tenía en mi cartera…

-       - ¿Oiga y por qué dos?
-       - Le lavé el cochecito gris que traía hace días…

Ese coche ni era mío, me lo habían prestado porque al mío se le había ponchado la llanta… dejé mis celulares arriba del carro y le pagué una lavada y le dije que luego la otra… me subí al coche de genio… bueno, de geniecito.

No me había ni siquiera puesto crema en la cara y esa es otra razón para no sentirme radiante… en eso, se quiere salir un coche blanco de un estacionamiento random y ¡pum!  Doy un frenón enojada. Y justo cuando pensé que ni el cosmos y ni la oportunidad se habían cruzado a las ocho y media de la mañana se deslizaron mis celulares por el espejo.

¡Dios! Pensé en todo lo que pasaría si los hubiera perdido y no pude evitar el regalo que había aparecido a mis ojos cuando por más que intentaba poner mi 50% no lo estaba logrando. El que se había frenado se rió conmigo, le enseñé los celulares y le hablé pero no podía oírme con los vidrios arriba pero entendía todo.

La vida es eso. Es abrazar la esperanza de la oportunidad a toda costa y siempre estar lista. Alerta… y no hablo de tener expectativas siempre, hablo de prepararnos para vivir un día increíble y hacer lo que está en nuestras manos - que es mucho -  para lograrlo. De pronto se usa esa filosofía de no crear expectativas de nada para que nada nos defraude. (Con los galanes sirve esa teoría pero la vida no se compara ni tantito con eso). Yo incluso si un día me llega a “defraudar” prefiero haberme preparado y estar triste porque no sucedió.

Como también se lo dije ayer a una niña que quiero mucho y no les digo quien Palomilla es, aún en las situaciones difíciles y las noches oscuras del alma que nos hacen sentir vulnerables, pequeñas, llenas de miedo… aún en las pruebas más grandes de nuestra existencia, aún ahí, se encuentran muchos secretos de la felicidad y regalos, al menos en mi caso, si estoy de pie y sigo haciendo lo que amo que es escribir y conectarme con ustedes, es porque pasé por el camino de la desesperanza y las ganas de no existir, así se los digo de claro y al grano.

Pero, como le dije a otra persona que es como mi “mamá espiritual”: Toda la fuerza y las herramientas que me mantienen viva, feliz y radiante (como anuncio de shampoo o cereal para una buena digestión) fueron encontradas en mis días de más profundo dolor… todas esas pruebas probaron mi fortaleza y hoy me siento segura gracias a las pruebas superadas que me hacen entender todo de forma más pura, más “neta”. Así que, tengas hoy un día “bueno” o “no tan bueno” no olvides que el primer 50% está en tus manos… ¿Ya desayunaste? 

Y que la vida, por más “cruel” que a veces se ve… es absolutamente divina y la mejor oportunidad que tienes hoy como ser humano. Abraza tu salud, la poca o mucha que posees… tus seres queridos, aunque sea sólo uno, aunque seas solo tú. Abraza lo que tienes, cuídalo y mira al cielo… te prometo que hay regalos cayendo de él.




martes, 7 de enero de 2014

EL TAMAÑO REAL DE LOS PROBLEMAS


De la vida he aprendido la dimensión correcta e incorrecta de los problemas… ya que pasan, cuando están sobre mí todos tienen el mismo tamaño: gigantes.

Al ver lo que tienes que vencer como un gigante no hay más que sentirte diminuta e incapacitada… ¿Es a caso que si viéramos los problemas de su tamaño real pudiéramos vencerlos de mejor manera? O al menos enfrentarlos sin zoom.

Sobrevaluar una situación, exagerarla, culparnos más de lo que fue el pecado, asustarnos más de lo que vivimos y peor aún, agregarle betún y tamaño a lo que fue con mentiras que hacemos en nuestra cabeza… ¿Cómo poder dominar este mal hábito de exagerar lo que nos aflige? ¿Por qué es que nunca es al revés?

Imagina un mundo donde la capacidad para ver los problemas está en su ajuste real y las cosas se ven del tamaño que tienen que verse, o mejor aún, se ven más pequeñas. Tal vez de este modo podríamos incluso reírnos de la adversidad como lo haría un luchador al que lo ponen a luchar contra una flácida lombriz.

Pero la realidad es que no sé por qué a veces nuestra mente está preparada para ser negativa, para esperar lo peor, muchas veces es un mecanismo de defensa que hemos aprendido y no lo niego yo utilizo esta herramienta pero ¿Por qué no pensamos que somos más fuertes que la situación y que podemos con ella y la venceremos? Tenemos miedo que al no vencerla salgamos derrotados y sin embargo si pensamos que no la venceremos, si lo hacemos salimos victoriosos.

¿Qué tiene de malo cantar victoria?

En la línea delgada entre ser soberbios y pensar que podemos con todo y nada nos derrumba o ser positivos y pensar que siempre de algún modo la vida nos ayudará con las herramientas que necesitamos en el camino es una confusión que a veces me tiene un poco pensativa.

Pero creo, de algún modo, que prefiero ser la hormiga atómica y creerme capaz de cualquier cosa que pensar que no podré con nada y rendirme antes de iniciar la batalla.

Creo que una guerra se gana un 50% con actitud y otro 50% con esfuerzos. Así que, en un mundo donde los problemas se convierten en retos para madurar, deberíamos de agradecer siempre el sabe que todo lo que llega a nosotros tiene el sabor del aprendizaje y nada de lo que nos pasa es ajeno a nuestra capacidad de salir victoriosos.

Me basta inhalar y exhalar tres veces y profundamente para volver a mi centro y no permitir que los nervios me traicionen y cambien de tamaño lo que tengo enfrente. Y aferrarme a la teoría de que un problema no es problema si no tiene solución.

Prefiero morir como una desesperanzada positiva que una cobarde que jamás si quiera envainó su espada.

lunes, 6 de enero de 2014

2013 lo siento, perdón, te amo, gracias.


Se acaba el año y me encuentro con una cobija de colores rojos sentada al lado de la fogata apagada después de un largo día de esquiar. 365 oportunidades me terminaron de conv
encer que vivir es lo mejor que me ha pasado, que nunca terminaré de aprender y que dentro de mí y de ti, se encuentra un inmenso poder de regenerarnos, de permitir que entren cosas nuevas, de aprender de diferentes personas que entran y salen de nuestra vida y sobre todo de saber que nuestro corazón no nació para estar herido, nació para volver a amar.

Este año para mí fue muy revelador, cada año que pasa digo que fue el mejor de mi vida y tengo que aceptar que lo mismo pienso de este y que probablemente el año que entra lo superaré, pero fue un gran año. Lo comencé llena de vida y planes y proyectos y algunos se me vinieron abajo y claro que lloré pero hoy río al entender - teniendo el panorama completo - que todo tuvo que ser así.

Hace mucho me contaron una historia que me encanta y que de cierta forma me la cuento a mí misma cuando no entiendo nada de la vida. Era una vez una niña pequeña sentada en el suelo que volteando hacia arriba, visualizaba a su mamá tejiendo en el aro su "punto de cruz". Pero aquella niña estaba un poco desesperada, de abajo veía puros nudos (he hecho alguna vez con mi mamá eso del aro y sí, abajo es donde uno tiene su "desmadre" y no se entiende nada).

Pasó el tiempo y la niña le dijo a su mamá que estaba confundida con lo que estaba haciendo. Ella la tomó de los brazos, la sentó en sus piernas y Voilá! Pudo ver unas hermosas flores que estaban tejidas en punto de cruz. Así la vida ¿no creen? De pronto cuando sólo tenemos unas piezas del rompecabezas nada nos parece claro, o justo, o bueno.

Este año aprendí eso... me tuve que hacer amiga de la paciencia y de aprender a ver lo que tengo y no lo que me falta o me quitaron a la par de tener que aferrarme a la sabiduría de que de todo se puede sacar frutos y que siendo siempre mi mejor amiga no hay consuelo, abrazo o cariño que me pueda hacer falta. Queriéndome a mí misma todo lo demás es ganancia.

Claro que para llegar a esta conclusión pasé de todo, comenzando por no creer en mí, pasando por el puente de culpar a Dios de mis desgracias y terminando en la desesperación, ansiedad y ganas de que algunos meses pasaran rápido y otros que se hubieran detenido para siempre.

Pero... ¿De dónde obtener sabiduría si no es de la experiencia? Ese fue mi premio, un poco de entendimiento que me trajo de nuevo la paz y me ayudó a dejar de voltear a ver a aquello que me angustiaba y comenzar a verme a mí, que era el enfoque que debí darle a las cosas desde el principio.

Conocí Europa, era algo que yo creía imposible. Abrí mi corazón al amor que era otra cosa que también encontraba difícil de hacer y de ambas cosas me llevé lo mejor que puede llevarse toda mujer: El sabor de los buenos recuerdos.

Este año rompí diferentes barreras de lo imposible, dejé que entrara la abundancia a mi vida y descubrí que a veces no es que no estemos listos para algo, es que no nos animamos a desearlo. Este año desee todo y todo llegó. Abrí los brazos y como siempre digo me fui como gorda en tobogán y a todo levanté la mano y me subí a todos los jueguitos como si fuera la Kermesse de los Xaverianos.

Creí que vendría un castigo después de tantas bendiciones y después me di cuenta que no pasaba nada si deseaba un poco más y me esforzaba por tener todas esas cosas que pensaba sólo le pasaba a la gente con suerte.

Yo quería ser una mujer más feliz, más intensa, más viva, más llena de amor, más

empática y en este año exploré todos mis rincones buscando un poco de cada cosa y en cada vivencia encontré que dentro de nosotros siempre encontraremos lo que queremos. Yo desee lo que me pasó y de algún modo, no sé en qué consista exactamente pero de algún modo algo me decía en mi interior que este sería un año de revelaciones porque de algún modo me preparé para ellas, como cuando preparas palomitas para ver una película. Me puse en el centro de donde necesitaba que me pasaran las cosas y así como pasaron, siguieron su camino... personas, viajes que quedaron en la memoria, risas, pequeñas eternidades que viviría para siempre pero que por el contrario tengo que besarlas como niños que ya se van a dormir...

Despedirte de lo que saboreaste pero que debiste dejar ir es un proceso extraño que trae consigo nuevas cosas si es que decidimos regenerar la herida del adiós para no cerrarnos a lo que tanto queremos: amar. Aunque por otro lado si somos poquito inteligentes podemos pensar que ningún amor puede herirnos por el simple hecho de que no cuenta con la cualidad de la eternidad. No porque algo que se siente bonito no dura para siempre debe hacernos daño, es como una nieve que se acaba... no por eso no fue rica.

Y si somos todavía más inteligentes podremos notar que el aire entra siempre que abrimos la ventana, que si un ciclo termina otro comienza y que cada etapa, cualquiera, por más nostálgica que parezca, tiene su encanto... en pocas palabras, nunca hay algo mejor que el preciso presente.

Sipi, todo eso aprendí este año. Además de otras cosas que no les digo. Pero le doy gracias al 2013 por llenarse de tantas tintas y sobre todo, por darle un final feliz. Aunque más que final será el comienzo del capítulo uno de 365 aventuras más. Feliz año nuevo a todos y gracias por los que coincidieron conmigo en el 2013, nada sería igual si le cambiara el más minúsculo detallito... así tuvo que ser, con esos abrazos, con esas risas, con ese dolor, con ese no sé qué que me hace sentirme en este segundo: satisfecha y con el rompecabezas armado. Nada es mejor que este día... los quiero.

viernes, 18 de octubre de 2013

MI LIBROVERSARY


UN DÍA COMO HOY, hace 365, publiqué mi primer libro y estoy acordándome hasta ahorita (me acorde un día antes y vi que dieron las doce y sonreí solita pero hoy se me había olvidado)

            Fue uno de los mejores días de mi vida, acabé en la alberca y sentí que iba a explotar de la felicidad y no manches, ¿No les ha pasado cuando ni las palabras o la manera eufórica con la que dice las cosas le hace mérito a lo que sentiste y quieres expresar?

            Así estoy… cuando no sé qué decir y se me sale la felicidad y el contentismo me invade con mis amigas le hacemos así: añlskfjdañslfkjasñlfkjdsfñladkjfalñ jajaja escribir sin sentido porque hay veces que se pierde el sentido cuando tantos sentimientos salen a pasearse por unas fracciones de segundo que parecen eternas…

            De lo que más me gustó el año pasado fue la carta que me dio mi papá, es la carta más bonita que me han hecho en la vida, que ningún novio te podría escribir. Un día les voy a compartir unas frases porque está hermosa… otra cosa que me gustó fue cuando me subí a una tarimita para dar mi discurso… (había soñado con ese día más que lo que sueña una mujer su boda) Entonces antes de hablar voltee a ver a todos los que estaban ahí y pensé: Seguro así es el cielo, llegan por ti todas las personas que quieres.

            Puedo enumerar mil y un cosas que me hicieron llorar y reír un día como hoy de hace un año, pero lo más importante y lo que siempre va a quedarse en mi corazón año con año, es que tengo una relación formal y seria con la vida, estamos enamorados y nada ni nadie va a cambiar eso… nos hacemos muy felices y no hay nada mejor en el mundo que “andar con la vida” es más romántico que cualquier libro de Jane Austen.

            En fin, tenía que decirlo… los quiero. Que vengan muchos años más y que el contentismo nos invada, los aliens qué. Espero que con esto que escribí me de a entender que ni estas palabras son suficientes para expresar como me siento hoy, un año después, reviviendo todos esos momentos que son parte de vivir.

lunes, 14 de octubre de 2013

¡UNA SORPRESA PARA TI Y PARA MÍ!

En este mes cumplo mi primer año de haber publicado mi primer libro "Lucía la de Flor" y con el corazón en la manita y casi chillando les quiero platicar un secreto:



¿Listos?


¡TERMINÉ MI SEGUNDO LIBRO!


¡Estoy como loca! (no se han dado cuenta porque lo he disimulado muy bien pero realmente me saca canas verdes ¡Y MORADAS! ¡Y ROJAS!)… quería que estuviera todo para venderlo en navidad y creo que todavía no se va a poder… el título, la portada, la edición, el capital, los detalles, más detalles, volver a leerlo, la dedicatoria, el capital… ¡PERO NO ME AGUANTABA LAS GANAS DE GRITARLO!

            Yo creo en el poder de los pensamientos y los buenos deseos, así que tal vez lo estoy compartiendo porque siento una necesidad de que me manden buenas vibras y deseos y se pueda hacer. Creo en él. Creo en mí y en mi libro y este fin de semana que me la pasé releyéndolo de verdad y no es soberbia ni por presumir, pero hay unas frases hermosas, unos párrafos que debería guardar para siempre y dentro de esta niña asustada que a veces soy, sí hay seguridad plasmada en las letras y me hace creer en ella como si no fuera yo.

            Tengo un nudo en la garganta de querer compartirles el camino que me llevó a terminarlo, de qué se trata, con qué se come, jaja. Es impresionante el modo en el que ahora veo las cosas, la calidad de calor que hay en mi alma y las ganas de creer en mí que en mi primer libro no tuve.

            Hoy, después de muchos años, estoy segura de lo que soy, de lo que quiero y de lo que hago. De lo que siento, de lo que no quiero, de lo que comparto y de lo que no comparto. De lo que me mueve, de lo que me hace vibrar, de los besos que di y de los que no he dado y voy a dar…

            Más hojas en mi historia se llenan en un segundo capítulo que quiere dar a luz como embarazada pero sigue en mi pancita en su proceso de gestación y en todo este embrollo ni nombre le he dado… y tampoco he escrito a quién se lo dedico pero sin escribir la dedicatoria aún puedo decirles que en primera instancia, agradezco a mis papás. A mi mamá que ya sabe que la tengo en un pedestal, pero a mi papá también, soy Lucía la de Flor y Javier, y esa fuerza incansable que encuentro en mi papá y he heredado, es la fuerza que me ha mantenido de pie cuando en este año cuando ha sido uno de los años donde he tenido más miedo (por no decir pánico en extremo) de haber “saltado un poco al mini estrellato de escribidora” y darme a conocer, eso me causó mucho pánico que nadie se dio cuenta tampoco pero fue algo difícil y diferente para mí…

La fuerza de mi papá también me mantuvo de pie cuando tuve el corazón roto una tarde de lo menos esperada del mundo. ¿Por qué? Porque la fuerza de mi papá vive dentro de mí y es la que me hace seguir adelante con esta pasión por compartirme. Así que los créditos son de él.

            De ahí en más agradezco a todos los que me leen en las mañanas, en las tardes, en las noches… los que me leen en voz alta con alguien, las niñas que platican de lo que escribí en cafecitos o mis amigas íntimas que me escuchan dos, tres, cuatro horas sobre mis sueños y no se burlan. Tú sabes quién  - todas mis amigas – eres. Ja, me dieron ganas de llorar.

            En fin, no sabía si contarles pero ya lo dije. ¿Es malo contar un sueño cuando todavía no está materializado? Yo me la juego a pensar que sus pensamientos positivos hacia mí me harán completar mi tarea. Tal vez no en el tiempo que imaginé, pero cuando haces todo y por ti no queda, el universo elige la fecha. Estoy haciendo todo lo que está en mis manos y bolsillo. Jaja.

            Tal vez me falta la parte en la que tú lo supieras y te aventaras un deseo al universo de que se le cumpla su caprichito a esta guera que no quiere dejar de escribir.

            Sin más por el momento les agradezco el cariño que de antemano ya siento y con esta alegría de no sentirme menos ante la abundancia (porque en el primer libro no hice mas que sentirme chiquita e insegura ante el sueño, como si el sueño mismo fuera más grande que yo) ahora les digo que estoy serena, segura y sobre todo, de pie, gracias a la fuerza de mi papá, que mal que bien se quedó con diez hijos para educar y lo hizo muy bien. ¡Gracias papá!
           
            Aprendí en este año a perderle el miedo a la abundancia, porque el universo quiere que nos realicemos, que la pasemos bomba, que aunque esté volviéndome loca con todo lo que un sueño conlleva, ESTOY HACIENDO ALGO POR LO QUE PODRÍA MORIR: ESCRIBIR.

            En mi primer libro le declaré mi amor a la vida, en el segundo les digo que este amor es para siempre.

            No tengo nombre, no tengo número exacto de páginas, no tengo la introducción o la portada… pero está gestándose, como todo… cuando le pones todos los kilos… no tarda, les aviso. GRACIAS.

            Y a mi libro le digo: lo siento, perdón, te amo, gracias… esperando que todo salga como está destinado a salir.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

TOUS BY YOU




Siempre me han gustado las cosas personalizadas… una funda del iphone que tenga que ver conmigo, una monita que se parezca a mí, una combinación de colores específica que me gusta… que me llamen por mi nombre...

            Que lo que uso o los colores o como llame las cosas tengan un significado para mí. Que pueda expresarme a través de lo que llevo conmigo, y ¿por qué no? De la moda también. ¿De eso se trata no? De divertirse con lo que a cada quién le guste.

Todos esos detalles me hacen ser más yo, por ejemplo, hay veces que me compro unos zapatos porque digo “Es que si yo fuera zapatos sería esos” jajaja… ¡Me gusta encontrar algo de mí en las cosas!

Por eso y por ser embajadora de la marca es que me uní al proyecto Tous donde yo y mis lectoras podremos diseñar nuestra propia bolsa, a nuestro gusto, tan loca como queramos. ¡Que padre!

 ¿Dónde? En Vogue Fashion´s Night Out en Andares, dentro de la tienda Tous, ¡mañana! De 8:30 a 10:00pm.



            Ya quiero verlas para ver qué tan bien dibujan porque cada quién va a hacer la suya y a la ganadora se la van a regalar tal cual la diseñaron.

            ¿Nos vemos ahí? Estaré en compañía de otra blogger hermosa  y tipaza que también es embajadora llamada Ana Sofía, les dejo el link de su post sobre esto para que vean poquito más de qué se trata.

            Un beso y un abrazo de oso “dah” jaja.

            Su escritora. 





Les paso el link de Ana Sofía ¿va?

¿LISTAS?

PD. MÁNDENME SU FOTO PARA HACER UN ÁLBUM DE TODOS LOS DISEÑOS DE MIS LECTORAS HERMOSAS, CHULAS Y ENCANTADORAS. ¿LES LATE? XOXO.


Así más o menos creo que va a ser y la dibujan... *ya estoy pensando en la mía.